Entre ayer y hoy hemos sido testigos de dos hechos muy disímiles por su contexto y por su ubicación: primero la bronca entre los jugadores del Lanús argentino y Universitario de Deportes en el epílogo del encuentro que disputaron por la Copa Libertadores en tierras gauchas; luego la paliza recibida por un hombre señalado como infiltrado de Southern Corporatión y las amenzadas a dos periodistas limeños que cubrían los incidentes en el kilómetro 1104 de la panamericana sur, en Islay, donde miles de personas llevan más de 48 horas bloqueando la carretera.
Ensayaré una explicación para el común denominador de estos dos hechos: la violencia.