9 de febrero de 2009

CuesTion de A(p)ctitud - I



Tras conversar con un buen amigo sobre las jornadas laborales, cada uno en su respectivo "mundo", tuve ocasion de hacer una pausa en el dia para rememorar la ultima duda existencial por la que he pasado -hasta ahora- el inicio de mi carrera profesional.

Seis años dedicados a la adquisicion de conocimientos y a la formacion de competencias (cinco años "teoricos" y un año "aplicado") habian logrado cambios graduales en mi percepcion del mundo, logre asentar una escala de valores, disciplina moral y un sistema para clasificar "bueno" de "malo", "adecuado" de "inadecuado".

Para bien (y para mal) la mayor parte de mi infancia, niñez y adolescencia no estuvo marcada por extremos apuros economicos, aunque, haciendo memoria, mi familia nunca supo como administrar adecuadamente los recursos lo que generaba uno que otro conflicto de poder.

No he considerado el dinero como un bien preciado, prefiero pasar desapercibido, con perfil bajo, por lo que ostentar y destacar no son acciones de mi agrado. En las tempranas epocas de mi vida la unica necesidad que me ocupaba era el deporte.

Siempre estare agradecido con quien corresponda por haber vivido 7 años en un lugar especial (creo que solo yo he pensado al respecto sobre eso) donde los extremos no tenian cabida, donde los dias transcurrian sin aspavientos ni grandes conflictos.

Podria decir que, antes de iniciar los estudios universitarios, poseia esta particular perspectiva de la vida, los años de estudiante me ayudaron a confirmar lo que suponia.

Muchos de estos "saltos en el pasado" pueden servir para dar respuesta a mi especial manera de afrontar mi duda existencial... "conseguir trabajo" no fue mi prioridad, solo deseaba hallar un espacio donde pudiera aplicar lo que habia aprendido y, tambien, donde probar las hipotesis que a lo largo del tiempo habia construido. Ganar dinero por satisfacer mi curiosidad me parecia un exceso.

Paradojicamente, esta percepcion del momento indujo a que el trabajo me encontrara (lo contrario a lo acostumbrado) y cuando este llamó a mi puerta pude tomarme un tiempo para reflexionar en las ventajas (o desventajas) de aceptarlo.


(fin de la primera parte)



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